viernes, 3 de febrero de 2012

El Choco-Lomo

¿Qué hay en la combinación de chocolate con lomo que nos vuelve locas?

¿No sabéis de qué estoy hablando?

Según una teoría acuñada por Óscar Navajas, las mujeres buscamos hombres duros, valientes y sobre todo indomables, pero que se deshagan en cariños y atenciones hacia nosotras y solo hacia nosotras. Hombres choco-lomo.

Un hombre lomo puede ser el líder de su manada o un aventurero solitario, eso da igual; pero siempre aparece envuelto en un halo de misterio y fuerza. A un lomo es difícil decirle que no, porque no quieres decirle que no. Es probable que destile carisma y que sonría poco. Sabes que en realidad no te conviene, pero es irresistible. Con el tiempo, eso sí, es posible que te lleves un palo: y es que los hombres lomo no son especialmente hábiles en comprender las necesidades de los demás, y mucho menos en leer entre líneas.

James Dean, ¿un lomo?
Los hombres choco, sin embargo, se caracterizan por su sensibilidad y empatía. Te tratan como una igual, te escuchan y cuidan de ti cuando lo necesitas. Cuando les dices que no, te entienden. Lo mismo que les hace ser encantadores les hace poco atractivos: son los amigos ideales. Ellos quieren hacer feliz a esa mujer especial, cuidarla y acompañarla cuando lo necesite… pero cuando lo consiguen, reciben el “eres como un hermano para mí”. Es el problema de los choco: en su esfuerzo por comprenderte y ayudarte, pierden su misterio y desaparece el reto. Puede que a tu madre le parezca el yerno ideal, pero para ti ya no es un pez en el mar.

Jimmy Chance, el protagonista de
Raising Hope, es todo 'choco'
Y nosotras, que no queremos ni lo uno ni lo otro, nos devanamos los sesos y nos rompemos el corazón buscando el término medio. No del todo lomo, no del todo choco. El porcentaje ideal de cada ingrediente puede variar de una chica a otra, pero en general queremos un hombre que sepa equilibrar las dos áreas, pasando de ser el más chulo al más romántico en cuestión de segundos por el amor que profesan hacia nosotras. 

En realidad, buscamos a alguien que nos haga sentir especial. Un choco-lomo auténtico es el que trata de forma distinta a su novia que al resto de los mortales, es capaz de defenderla hasta el agotamiento y, claramente, es mejor persona porque ella está en su vida. 

Supongo que se trata de lo mismo que quieren ellos de nosotras. Los hombres también quieren que seamos choco-lomas.

¿Es posible que al final no seamos tan distintos ni tan difíciles de entender? 

1 comentario:

  1. Yo a veces he comido jamón serrano con onzas de chocolate, por pura gula. Pensaba que ibas a hablar de eso ¡jajaja!

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